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25 settembre 2014

Confermata la solita rotta: quella per l'altrove

di Michela Murgia.



Ne ha scritto la stampa italiana, ne hanno scritto il Guardian e Le Monde, ma noi che continuiamo a leggere restiamo ancora senza parole: il sindaco di Elmas Valter Piscedda paga il viaggio di sola andata ai giovani disoccupati che se ne vogliono andare. Sembra una barzelletta, invece è la realtà della classe politica sarda nel 2014.

Eppure io me lo ricordo cosa scriveva Valter Piscedda, il sindaco di Elmas, nel suo sito istituzionale da candidato PD alle elezioni regionali:
"Il pensiero va anche ai più giovani: pensiamo a quei ragazzi che nonostante i loro studi non vedono prospettive. Questa situazione non è più sostenibile. Ecco perché ho deciso di candidarmi, è necessario invertire la rotta. Con Francesco Pigliaru presidente possiamo fare in modo che questa Sardegna riparta con rinnovata speranza."
Quell' “Invertire la rotta” suona oggi ironico, visto che la rotta suggerita da Valter Piscedda ai giovani di Elmas è quella che li porta fuori dalla Sardegna con un biglietto di sola andata e dita incrociate per un lieto futuro da emigrati. Chi ha votato Francesco Pigliaru presidente e Valter Piscedda come suo consigliere regionale forse non aveva capito che la Sardegna che aspettava di “ripartire con rinnovata speranza” lo avrebbe poi fatto con un bando che le regalava un viaggio di sola andata per emigrare.

Il gesto del sindaco di Elmas significa solo una cosa: “Andatevene: qui non c'è speranza, non solo perché non c'è lavoro, ma anche perché chi vi governa, cioè io nel paese e la mia maggioranza in regione, non ha la minima idea di come cambiare le vostre condizioni.

Un atto di resa politica avvilente e offensivo che fa venire voglia di chiedere a Valter Piscedda e al Partito Democratico sardo: ma se non avevi idea di come provare a risolvere il problema della disoccupazione, perché diamine ti sei candidato sindaco? Se la tua giunta non ha alcuna risposta da dare ai giovani disoccupati, perché diamine vi siete fatti eleggere al governo della Sardegna? Se il tuo partito non sa come dare ai sardi risposte diverse da quelle dell'emigrazione, della militarizzazione e dei tagli ai finanziamenti per la ripresa, perché avete promesso alle persone che avreste risolto la situazione? Se queste sono le vostre risposte, dimettetevi. Non siete stati eletti per mandare via i sardi dall'isola mentre i militari e gli imprenditori dalla trivella facile si preparano a sbarcarci con la benedizione del decreto SbloccaItalia voluto dal vostro governo.

Queste le domande.
Per le risposte leggete cosa ha scritto Matteo Bellu Ticca sul sito di Sardegna Possibile. Sono troppe le cose che di questa giunta non tornano ed è tempo di cominciare a mostrare che qualcosa di diverso, a volerlo davvero, lo si sarebbe potuto fare.


27 febbraio 2010

El Consejo de Castas y el “Obsceno”

por Pino Cabras - Megachip.



Las señales ya eran muchas, pero el escándalo de Fastweb, que se añade al de Bertolaso (Jefe de la Protección Civil italiana que está siendo investigado por haber favorecido, supuestamente, a algunos empresarios en la concesión de obras públicas a cambio de favores), es una señal aún más fuerte, por como revela la imposibilidad de distinguir – en el seno de las clases dirigentes italianas – entre empresarios corsarios, mafias

que se están expandiendo financieramente, políticos y administración pública. Es un único enredo que sale de el “Obsceno”, es decir desde el “detrás de escena”, desde lo oculto. Así se hincha la turbina que arrasará la Segunda República.

Un poder que no se veía, que no se sentía, que no se tocaba, que muchos no querían ni siquiera contar, pero que ahora ya no podrán ignorar.
Sin embargo por ahora no nace una rebelión moral “espontánea”, no puede nacer del desierto de la política de estos años, la cual ha hecho evaporar los partidos. Si ahora se siente el escándalo y si dentro de poco provocará movimientos, será “mérito” de la Gran Crisis económica y financiera, que seguramente traerá perjuicios a la sociedad, a clases sociales enteras, a los territorios más débiles del País, pero también golpeará al poder, a sus relaciones, a lo que une el clientelismo y el robar.

También Tangentopoli ("Ciudad del soborno": Milán), surgió en un momento de un fuerte desbande económico. Como dice el economista Joseph Stiglitz “siempre es verdad que cualquier cosa que sea insostenible no permanecerá sostenible para siempre”. La etapa terminal de la Segunda República es una de las cosas insostenibles.

La de Stiglitz es una regla de valor general. En cada país, no solo en Italia, el “Obsceno” vuelve a la escena, a pesar de los intentos extremos de atrasar la rendición de cuentas.

Los Estados se han desangrado para tratar de postergar los efectos de la crisis, pero los resultados se prevén destructivos. Trillones de dólares creados de la nada han ralentizado el enroscarse “sistemático” de la crisis financiera global, pero se trata de una prórroga que tendrá costos inmensos, dado que no se ha resuelto ningún problema estructural. Ciertamente esos remedios no son repetibles. La crisis se descongela y chorrea. La burbuja del déficit está lista para estallar y lo hará convirtiendo a los Estados incapaces de cumplir con muchos de sus deberes.

Esos locos que parrafean de una crisis que ya quedó tras sus espaldas, comenzarán a enmudecer, cuando los ojos y los raid especulativos apunten hacia los Estados próximos a fracasar, cuando vean alzarse las tasas de desempleo, cuando se delinee el final de los amortiguadores sociales para millones de familias, cuando sea evidente la caída repentina de la prestación de servicios públicos, incluso aquellos más consolidados, cuando las castas militares-empresarias sean las únicas que prosperen, en medio de la incapacidad de crear opciones creíbles de gobernación planetaria. Todas tendencias que de hecho ya están en curso.

Los bancos – de un lado y del otro del Atlántico – recomenzaron su carrera, pero esta será más corta, frente a los próximos vencimientos de la enorme burbuja de la deuda.

Lo sucedido en Grecia es una muestra fundamental para tratar de entender lo que nos espera a todos. Pero ahora es difícil comprender por qué las noticias filtradas por la mayor parte de los órganos de información del mainstream miente. Si no fuese así ninguno osaría decir todavía que “lo peor ya pasó”.

En Italia la burbuja de propaganda del gobierno berlusconiano – que de hecho ha cooptado a gran parte de la supuesta oposición – ha podido mantenerse corrompiendo el balance. Pero la conocemos, no es necesario de insistir demasiado sobre este punto.

No es un problema meramente local. Por cualquier lado la propaganda de los gobiernos ha manipulado y dominado más allá de toda racionalidad, la interpretación de los datos de la Gran Crisis. ¿Cómo funciona esta extraña propaganda?

El grupo de analistas de “Europe2020” hace notar por ejemplo que Barack Obama hizo su usual papelón retórico cuando declaró su férrea intención de “reducir la dependencia americana de la deuda”, pero lo hizo mientras autorizaba un aumento sin precedentes del techo de la deuda (de 1,9 billones de dólares a 14,3 millones de dólares). Una diferencia absurda entre lo dicho y lo hecho: pero esto es la marca de fábrica de Obama en todo campo. ¿Funciona? Más o menos. El imprinting informativo dura, pero mientras tanto Obama es muy poco popular.

¿Y qué decir entonces de Nicolas Sarkozy, quien nada menos “prevé” una caída de la desocupación francesa? La realidad es que el enigma para las relaciones industriales de más allá de los Alpes es simplemente terrible: cómo manejar un millón de personas que en el 2010 ya no tendrán más subsidios sociales debido a la pérdida de puestos de trabajos. Y también Sarko es poco popular.

Incluso en Gran Bretaña la verdadera realidad todavía no ha llamado bien a la puerta a nivel social. El hecho es que en mayo hay elecciones. Hoy, mientras los periódicos de la City le critican el Euro por la crisis griega, ocultan el hecho de que en Londres se está incubando una crisis 10 veces más catastrófica. Con las urnas abiertas, o incluso antes, el “Obsceno” aparecerá nuevamente en escena, también allí.

China, para ahogar sus contradicciones, grandes como un continente, ha aumentado en otro 10% la torta de su PBI en el lapso de un año, pero ha inflado una burbuja de crédito dificilísima de controlar, específicamente en el sector inmobiliario, mientras se delinea una clásica crisis de superproducción. Sin embargo el “detrás de escena” es una realidad más dinámica en Pekín.

¿Entonces qué esconden los ruidillos italianos, además de un país en declive? ¿Qué es lo que anuncia la dramática crisis griega?

En realidad son manifestaciones de una crisis sistemática más vasta. Son los árboles que esconden una selva de deudas mucho más peligrosas (en Estados Unidos y el Reino Unido) y además son el primer paso de una etapa decreciente de la economía mundial guiada por los Estados Unidos.
Los líderes del club anglosajón y sus medios de comunicación tratan de debilitar el atractivo de la zona euro, en un momento en que Estados Unidos y el Reino Unido tienen cada vez más dificultades para atraer capitales sin los cuales quebrarían, visto el sustrato espantosamente deteriorado de sus economías.

Esperan – aquí están los dos pájaros con un tiro – que el Fondo Monetario Internacional, en sus manos, logre hacer algo en la Eurozona, donde hasta ahora no han tomado pie. Quizás lo logren con un viejo asset de Goldman Sachs como Mario Draghi.

Cada casta buscará un camino de salida, o una fuga hacia el futuro, siguiendo las ideologías y las relaciones sociales y de poder que la sostienen. En Italia, la Casta gelatinosa parece estar en crisis. Berlusconi todavía mete en el campo la opción peduista de la subversión constitucional. Por lo tanto es peligroso y hay que detenerlo.

Por otras partes las insidias son diferentes. Crecen las tensiones de fondo del gran juego que desde Medio Oriente lleva a la China. Es decir crecen las chances para las castas militaristas. El aumento de la tensión retórica alrededor de Irán va en esa dirección. El riesgo de fondo de una guerra de grandes dimensiones, se prepara madrigueras cada vez más cómodas. Y también este peligro debe ser detenido.


(25 de Febrero de 2010)

Versión italiana del artículo: aquí.

Traducción en español por Maria José Lastra.

25 febbraio 2010

La scacchiera delle Caste e l'Osceno

di Pino Cabras - da Megachip.

I segnali erano già tanti, ma lo scandalo Fastweb, in aggiunta a Bertolaso, è un segnale ancora più forte, per come mette a nudo l'impossibilità di distinguere – in seno alle classi dirigenti italiane – fra imprenditori corsari, mafie in espansione finanziaria, politici e amministrazione pubblica. È un unico groviglio che esce dall'«Osceno», ossia dal fuori scena, dall'occulto. Si gonfia così il turbine che travolgerà la Seconda Repubblica.

Un potere che non si vedeva, che non si sentiva, che non si toccava, che molti non volevano nemmeno raccontare, ma che ora non potranno più ignorare.

Per ora non nasce tuttavia una ribellione morale “spontanea”, non può nascere dal deserto della politica di questi anni, che ha fatto evaporare i partiti. Se ora lo scandalo si sente e se fra un po' creerà movimenti, sarà “merito” della Grande Crisi economica e finanziaria, che farà certo danni alla società, a intere classi sociali, ai territori più deboli del Paese, ma tempesterà anche il potere, le sue relazioni, il collante delle clientele e delle ruberie.

Anche Tangentopoli emerse in un momento di forte sbandamento economico. Come dice l'economista Joseph Stiglitz «rimane vero che qualsiasi cosa sia insostenibile non è sostenibile per sempre». La fase terminale della Seconda Repubblica è una di quelle cose insostenibili.

È una regola di valore generale, quella di Stiglitz. In ogni paese, non solo in Italia, l'Osceno rientra in scena, a dispetto degli estremi tentativi di ritardare il rendiconto.

Gli Stati si sono dissanguati per cercare di rinviare gli effetti della crisi, ma gli esiti si annunciano distruttivi. Trilioni di dollari e di euro creati dal nulla hanno rallentato l'avvitarsi «sistemico» della crisi finanziaria globale, ma si tratta di una dilazione che avrà costi immensi, intanto che non si è risolto nessun problema strutturale. Di certo quei rimedi non sono ripetibili. La crisi si scongela e percola. La bolla del disavanzo è lì per scoppiare, e lo farà rendendo gli Stati incapaci di adempiere a molti dei loro doveri.

Quei pazzi che sproloquiano di una crisi ormai alle spalle cominceranno ad ammutolire, quando gli occhi e i raid speculativi punteranno verso Stati vicini a fallire, quando vedranno i tassi di disoccupazione impennarsi, quando si profilerà la fine degli ammortizzatori sociali per milioni di famiglie, quando si noterà il crollo repentino delle prestazioni dei servizi pubblici, anche quelli più consolidati, quando le caste militari-industriali saranno le uniche a prosperare, in mezzo all'incapacità di creare percorsi credibili di governance planetaria. Tutte tendenze già in atto, del resto.

Le banche – al di là e al di qua dell'Atlantico - hanno ripreso la loro corsa, ma questa sarà breve, di fronte alle scadenze ravvicinate dell'enorme bolla del debito.

La vicenda della Grecia è un banco di prova fondamentale per cercare di capire cosa si prepara per tutti noi. Ora però è difficile comprendere, perché le notizie filtrate dagli organi di informazione mainstream perlopiù mentono. Se non fosse così, nessuno oserebbe dire ancora che “il peggio è passato”.

In Italia la bolla della propaganda del sistema berlusconiano - che ha cooptato di fatto gran parte della presunta opposizione - ha potuto reggere corrompendo il bilancio. Ma la conosciamo, non è il caso di insistervi troppo qui.

Non è un problema solo nostrano. Ovunque la propaganda dei governi ha manipolato e dominato oltre ogni ragionevolezza l'interpretazione dei dati della Grande Crisi. Come funziona questa strana propaganda?

Il gruppo di analisti di Europe2020 fa notare ad esempio che Barack Obama ha fatto il suo solito figurone retorico quando ha dichiarato la sua ferma intenzione di "ridurre la dipendenza americana dal debito", ma lo ha fatto mentre intanto autorizzava un aumento senza precedenti del tetto del debito USA (da 1900 miliardi di dollari a 14300 miliardi di dollari). Un divario pazzesco tra il dire e il fare: ma questo è il marchio di fabbrica di Obama, in ogni campo. Funziona? Sì e no. L'imprinting informativo dura, ma intanto Obama è molto impopolare.

Che dire allora di Nicolas Sarkozy, il quale nientemeno “prevede” una caduta nella disoccupazione francese? La realtà è che il rebus per le relazioni industriali d'Oltralpe è semplicemente terribile: come gestire un milione di persone che nel 2010 non avranno più sussidi sociali per via della perdita di posti di lavoro. E anche Sarko è impopolare.

Pure in Gran Bretagna la realtà vera non ha ancora bussato bene dalle parti del discorso pubblico. Il fatto è che a maggio si vota. Così come è accaduto in Grecia, il popolo non può sapere la verità prima delle elezioni. Oggi, mentre i giornali della City bacchettano l'Euro per la crisi greca, nascondono il fatto che a Londra cova una crisi dieci volte più catastrofica. A urne aperte, o forse anche prima, l'Osceno tornerà in scena, anche lì.

La Cina, per affogare le sue contraddizioni grandi come un continente, ha ingrandito la torta del suo PIL di un altro 10% in un anno, ma ha gonfiato una bolla di credito difficilissima da controllare, specie nel settore immobiliare, mentre si profila una classica crisi da sovrapproduzione. L'Osceno è una realtà tuttavia più dinamica, a Pechino.

Cosa nascondono dunque gli scricchiolii italiani, oltre a un paese in declino? A cosa prelude la drammatica crisi greca?

In realtà sono manifestazioni di una crisi sistemica più vasta. Sono gli alberi che nascondo una foresta di debiti assai più pericolosi (in USA e UK) e sono anche il primo passo di una nuova fase calante dell'economia mondiale a guida USA.

I leader del club anglosassone e i loro media tentano di indebolire l'attrattiva della zona euro nel momento in cui USA e UK hanno sempre più difficoltà ad attirare i capitali senza i quali crollerebbero, visto il sostrato paurosamente deteriorato delle loro economie. Sperano - ecco i due piccioni con una fava - che il Fondo Monetario Internazionale, in mano loro, arrivi a gestire qualcosa nell'Eurozona, dove ora non hanno presa. Magari ci riescono con un vecchio asset di Goldman Sachs come Mario Draghi.

Ogni casta cercherà una via d’uscita o una fuga in avanti, seguendo le ideologie e i rapporti sociali e di potere che la sostengono. In Italia la Casta gelatinosa appare in crisi. Berlusconi mette ancora in campo l’opzione piduista dell’eversione costituzionale. Perciò è pericoloso e va fermato.

Altrove le insidie sono diverse. Crescono le tensioni di fondo del grande gioco che dal Medio Oriente porta in Cina. Crescono cioè le chance per le caste militariste. L’aumento della tensione retorica intorno all’Iran va in quella direzione. Il rischio di fondo di una guerra di vaste proporzioni si scava nicchie sempre più comode. E anche questo pericolo andrà fermato.


21 maggio 2009

Perché i piani di Obama & C. non funzioneranno

di Pino Cabras - da Megachip

Sessant’anni di mentalità, di poteri, istituzioni internazionali, una linea economica di riferimento, tutto questo nella nostra percezione non passa in un istante. I commenti politici degli ultimi mesi sono ancora immersi in quel sistema, ma tutto è cambiato. Il mondo uscito dal 1945 ha avuto una lunga continuità che in pochi mesi si è sgretolata. La Grande Crisi procede a dispetto delle idee aggrappate ai vecchi tempi.

A maggio 2009, il rapporto mensile di Leap/Europe 2020 - il sito francese che ha previsto meglio di tanti altri soggetti l’evolversi dell’attuale crisi - scrive proprio che ci siamo, che in questa primavera il mondo farà l’ultimo passo prima di uscire dal quadro di riferimento dei poteri globali degli ultimi sessant’anni, e uscirà soprattutto dalla sua versione “semplificata”, quella impostaci negli ultimi vent’anni, dopo la fine del sistema sovietico.

La fine di un’era rende già subito inutilizzabile il cruscotto di strumenti che sinora hanno guidato le azioni di chi ha preso le più importanti decisioni economiche.

I tentativi disperati di salvare il sistema finanziario globale guidato da Londra e New York hanno fatto impazzire tutte le bussole, influenzate dalle manipolazioni di istituti finanziari, banche centrali e governi.

Le immissioni astronomiche di liquidità che hanno invaso il sistema finanziario globale per un anno, specie il sistema USA, hanno portato gli operatori politici e finanziari a perdere completamente contatto con la realtà. Europe 2020 li paragona ai sub che vengono colpiti da narcosi da azoto (detta anche ‘ebbrezza da alti fondali’), i quali manifestano un’euforia che li spinge ad andare più a fondo quando avrebbero invece bisogno di riemergere. Anche nel caso della finanza c’è un’ebbrezza – lo vediamo in qualche rally borsistico di queste settimane – che distrae dal vero pericolo, per il quale non c’è più la lucidità necessaria in termini di orientamento né ci sono più strumenti adatti.

L’ebbrezza si scontrerà prestissimo con la realtà.

Dieci anni fa, fra le prime 20 istituzioni finanziarie al mondo per capitalizzazione, 11 erano statunitensi, 4 britanniche, 2 giapponesi, 2 svizzere e due giapponesi.
Oggi, le prime 3 sono cinesi, mentre di statunitensi ne sono rimaste 3, intanto che molte fallivano. Il cambiamento è avvenuto nel giro di brevissimo tempo.
Sono tempi insoliti, con paragoni che devono fare il passo del secolo, ossia salti di generazioni.
Europe 2020 fa tre esempi illuminanti.

1) Da quando nel 1694, ossia 315 anni fa, venne creata la Banca d’Inghilterra, il tasso d’interesse non aveva mai toccato un livello più basso di quello attuale, lo 0,5%.


2) Nel 2008 la Caisse des Dépôts et Consignations, un istituto finanziario che fa da braccio operativo dello Stato francese, ha chiuso il bilancio in rosso per la prima volta dalla sua fondazione, avvenuta 193 anni fa, nel 1816. La Caisse era passata per monarchie, repubbliche, fasi imperiali, guerre mondiali, crisi, senza mai conoscere una perdita.

3) Nell’aprile 2009 la Cina è diventato il primo partner commerciale del Brasile, un genere di evento che altre volte ha annunciato un cambio di guardia nella leadership planetaria. Due secoli fa gli inglesi soppiantavano i portoghesi e questo coincise con l’inizio della grande potenza britannica a livello globale. Gli USA sostituirono il Regno Unito come partner principale del Brasile negli anni Trenta del XX secolo, e la cosa coincise con un passaggio di ruolo internazionale che poi vide la preponderanza statunitense.

Assieme a questo senso di assoluta novità, sono preoccupanti le sensazioni di dejà vu, nell’ora in cui cerchiamo di dar forma alla crisi.
Una prima cosa da chiedersi è se una crisi possa avere una forma. I grafici provano a dare una risposta. Le tendenze dei mercati azionari nel corso delle quattro maggiori crisi economiche dell’ultimo secolo mostrano una evidente convergenza fra la curva della crisi del 1929 e quella di oggi.


Trend borsistici: al netto dell’inflazione – durante le ultime quattro maggiori crisi economiche (grigia: 1929, rossa: 1973, verde: 2000, blu: crisi attuale) - Fonte: Dshort/Commerzbank, 17 aprile 2009.

Ma la questione fondamentale da chiedersi è un’altra. L’impegno profuso per reagire alla Grande Crisi andrà a buon fine? Ci chiediamo cioè se gli enormi interventi dei governi e delle banche centrali, nel breve volgere dei prossimi mesi, siano in grado di bilanciare una tendenza storica così robusta che va in direzione contraria. Ci chiediamo se sia possibile spendere bene cifre così difficili da assorbire. Insomma mettiamo in discussione sia lo “stimulus plan” degli USA, sia l’omologo cinese, due piani monstre che sembrano volersi sporcare le mani con l’economia reale.

Europe 2020 vede un ostacolo insormontabile rispetto all’efficacia dei mega-piani di stimolo messi in campo da Obama e Hu Jintao. È la “barriera della capacità di assorbimento”. Cioè l’esistenza di un limite “fisico” alla capacità di spendere enormi risorse pubbliche in tempi sensati, con progetti funzionali, con burocrazie capaci di far procedere il meccanismo di spesa.

Tutti conosciamo la fatica del processo europeo, la lunga storia di tentativi e adattamenti che ancora – nonostante decenni di ricalibrature – rendono la capacità di spesa ben lontana dal 100%, con ampie aree di corruzione, spreco, ininfluenza sui fondamentali dell’economia. A Stati Uniti e Cina manca perfino il tempo, la risorsa oggi più importante, quando invece i risultati dovrebbero far capolino immediatamente per rasserenare i cuori di milioni di persone, e confortare i portafogli vicini a questi cuori.

I leader dell’Unione europea e le autorità che presiedevano ai bilanci hanno scoperto già all’inizio degli anni novanta l’esistenza di una barriera in relazione alla capacità di un sistema-Paese di “assorbire” gli aiuti allocati per il suo sviluppo economico.

Se calcolato su base annua, il piano di Obama corrisponde a 182 miliardi di euro, quello cinese a 215 miliardi. L’Europa dei fondi strutturali dispone di circa 70 miliardi di euro per anno. Ciascuno dei piani di stimolo economico varati da Washington e Pechino è dunque circa tre volte più grande dei fondi europei, proprio quei fondi che scontano tuttora la “barriera della capacità di assorbimento”.

Capite ora quanto è inedita la portata del problema.

Cina e USA devono dimostrare immediatamente una capacità di assorbimento enormemente più vasta di quella europea, pur rodata da vent’anni di pratiche.
Dovranno, qui ed ora, tener conto delle loro dimensioni continentali, con tutte le diversità locali, le differenze stridenti fra territori e sistemi subregionali. Proprio come l’Europa.
Diversa rispetto all’Europa sarà però l’infrastruttura pubblica: molto meno sviluppata in USA, molto di più in Cina, ma in entrambi i casi non abbastanza preparata e formata per gestire in pochi mesi tanta complessità operativa.
Il dilemma è inventarsi un flusso di procedure e risorse che non può permettersi il lusso di arrestarsi nei colli di bottiglia, né sopportare carenze progettuali, né farsi vanificare da mafie agguerrite che spolpano i fondi.
Nel mentre il ticchettio della crisi va avanti. Dal febbraio 2008 al febbraio 2009 gli Stati Uniti hanno perso oltre 4 milioni di posti di lavoro, e la tendenza si accelera.

Mappa dell’occupazione USA (feb 2008 - feb 2009). In blu il lavoro creato, in rosso il lavoro perso.
Fonte: Bureau of Labor Statistics / NYT

In queste situazioni il rischio immediato è che ogni euro, ogni dollaro, ogni yuan renminbi investito dalle autorità pubbliche generi sempre meno valore aggiunto. O non viene speso del tutto, o viene speso male.

Nei casi peggiori, gli effetti degli incentivi sono perfino negativi, perché possono creare delle “bolle” a livello locale, o erigono cattedrali nel deserto, senza impatti sull’economia. Oppure selezionano imprenditori specializzati a massimizzare il denaro pubblico, anziché l’economicità delle loro imprese. Nei casi davvero peggiori, come ci dice anche l’esperienza italiana, incancreniscono la corruzione sistemica a livello di governo locale, fino a creare vaste reti criminali in grado di condizionare la politica e rendere non rendicontabili i risultati.

Le avvisaglie di queste difficoltà ci sono già.
In USA le agenzie che hanno in carico la realizzazione del programma potranno dare informazioni sui progetti solo nell’ottobre 2009 e “forse” (che per i burocrati significa “non prima di”) durante la primavera del 2010, fuori tempo massimo perché la cosa abbia senso («USA Today, 6 maggio 2009»). I canali di spesa già oliati non ci sono.

In Cina la fantasia dei burocrati è arrivata a prescrivere per tutti i funzionari pubblici del distretto di Gongan (provincia di Hubei) l’«obbligo di fumare» per stimolare l’economia dell’area, fortemente basata sulla produzione di sigarette. Davvero la Grande Crisi produce notizie. L’uomo morde il cane.


I peggiori dieci periodi di perdita di posti di lavoro in USA:
Fonte: US Bureau of Labor Statistics / Christian Hill

Rimane la notizia vera di una crisi senza precedenti e in avvitamento. I piani di stimolo ridurranno forse la caduta dell’occupazione, sebbene con effetti marginali. Ma il lascito sarà terribile per la finanza pubblica. In Cina ci sarà un drastico calo delle riserve finanziarie. Negli USA ci saranno un deficit e un debito meno sostenibili, o forse proprio del tutto insostenibili. Per la prima volta nella storia le risorse del livello federale sono diventate l’introito più importante per i singoli Stati, e gli effetti saranno duraturi.

Quanto a noi, in Italia, l’informazione è lontana dal raccontare la dimensione della crisi. Addirittura un crollo del PIL intorno al -6% è capace di passare quasi inosservato.

27 febbraio 2009

Altro che nucleare. La “prossima energia” darà un colpo alla crisi

di Pino Cabras – da «Megachip»


Ahmed Zaki Yamani, l’allora potente ministro del petrolio dell'Arabia Saudita, negli anni settanta diceva che come «l'età della pietra non finì per mancanza di pietre, così l'età del petrolio non finirà per mancanza di petrolio».

Possiamo far nostro il senso di questa battuta con un occhio rivolto alle dinamiche reali dell’economia e dei mercati dell’energia. In tempi di illusioni sull’economia atomica, potremmo dire che nemmeno l’età del nucleare finirà per mancanza di uranio, per quanto sia risorsa finitissima.


Quando una risorsa diventa più scarsa e risulta più costoso produrla, emergono forti segnali di prezzo che cambiano l’orientamento della domanda e fanno emergere prodotti e soluzioni nuove.


Non è solo una questione di materie prime, ma anche di grandi tendenze nell’orientamento di governi, imprese e popolazioni. In nome dell’ambiente è cambiata l’agenda dei governi e delle organizzazioni sovranazionali, con ricadute su ogni livello della vita pubblica e civile. Quando esistono obiettivi come quelli di Kyoto o quelli stabiliti a livello di Unione europea per la riduzione dei gas serra, quando i governi lanciano incentivi mai visti prima per le energie rinnovabili, quando infine i governi locali moltiplicano le iniziative nel settore, tutto ciò vuol dire che è in atto una tendenza robusta che crea nuovi mercati per nuove imprese energetiche.

Non sappiamo se si farà in tempo a salvare il pianeta dalla catastrofe, ma il segnale che viene dalla nuova amministrazione USA – se non altro - travolgerà chi si attarda in soccorso della boccheggiante industria nucleare francese.

Chi produce la prossima energia sta già anticipando il prossimo paradigma, il “change over” dal petrolio verso qualcos’altro. A questo punto, chi lavora sull’idrogeno parla di “economia dell’idrogeno”.

Chi punta sul metanolo – come il Nobel George Olah - divulga a sua volta l’“economia al metanolo”.

Chi è forte sul sole decanta un futuro fotovoltaico oppure solare-termodinamico.

Un brasiliano o un farmer del Midwest statunitense mi magnificheranno le biomasse e l’etanolo.

Un sudtirolese, dall’alto di una casa di nuovissima concezione, mi parlerà del paradigma del risparmio come via maestra del futuro.

Da osservatore del mercato del gas, potrei parlarvi di un “lungo” medio periodo in cui la versatilità del metano sarà la “cifra” del nostro sistema energetico, indispensabile per la transizione verso nuovi equilibri.

Il carbone, ancora stivato in immensi depositi ben distribuiti sui vari continenti, con gli attuali segnali di prezzo, e con le nuove tecnologie a emissioni zero, ispira a molti la visione di una nuova età del carbone.


In realtà l’aumento dei prezzi degli idrocarburi – oggi in pausa per la Grande Crisi, ma presto ci sarà una risalita - non porterà alla sostituzione del petrolio con un’unica nuova fonte universale.


Propriamente, alcune delle soluzioni elencate non sono nemmeno “fonti”, ma “vettori” ricavati da una molteplicità di fonti. Questo significa una sola cosa: che non esiste LA soluzione del problema petrolio, ma LE soluzioni, un portafoglio di soluzioni diverse, in corsa contro il tempo.

Ogni tecnologia di successo nel campo dell’energia sarà un tassello di un mosaico energetico completamente nuovo: la prossima energia.


La prossima energia è quindi caratterizzata da una pluralità di fonti e da una pluralità di vettori, con l’auspicata tendenza a divenire neutrali nell’emissione di gas serra. Non solo, ma è un’energia che viene prodotta tanto in grandi quantità quanto in piccole e diffuse quantità. Da un lato si apre lo spazio alla ricerca e all’avventura imprenditoriale di mille soluzioni tecnologiche diverse.


Dall’altro si pone la sfida di una convergenza di nuovi standard nelle reti di distribuzione, che diventeranno un po’ meno “grid” e un po’ più “web”.


Se le nostre classi dirigenti non fossero così deboli e chiuse, l’Italia sarebbe uno dei luoghi più interessanti al mondo per affermare un nuovo paradigma produttivo energetico. Ha significative risorse sottoutilizzate come il vento e il sole, che renderebbero più diretto il passaggio a un sistema energetico con più vettori (idrogeno, elettricità, metanolo, biomasse), ma ha anche infrastrutture di grande livello per trattare il petrolio e ha anche tra le più avanzate sperimentazioni sul carbone, mentre in prospettiva avrà una disponibilità nuova di gas naturale una volta completati i nuovi gasdotti in programma. Gli elementi per una transizione ben guidata ci sarebbero, senza il rinvio costosissimo a una tecnologia già obsoleta come il nucleare di terza generazione.


L’intero sistema economico – a partire dalle piccole e medie imprese – ha bisogno di acquisire una piena consapevolezza di tutte le implicazioni organizzative, economiche, industriali del nuovo regime energetico, anche in raccordo agli altri sistemi energetici (rete elettrica, trasporti, energie rinnovabili) e al sistema della ricerca. C’è molto fervore di iniziative imprenditoriali nuove e diverse.

Basta guardarsi in giro e si possono facilmente incontrare ogni giorno.

Ci pongono una sfida: farle radicare, crescere, farne dei campioni che abbiano qualcosa da proporre a livello locale, ma in taluni casi anche a livello globale.


L’apparente eterogeneità dei vari settori energetici che si stanno proponendo non deve far dimenticare la presenza di forti e innovative interrelazioni dal punto di vista tecnologico e organizzativo, oltre che da quello della creazione di reti energetiche di nuova concezione per la generazione distribuita, uno dei campi più promettenti a livello mondiale.

La sfida è paragonabile a quella dello sviluppo del World Wide Web.


Le carte sono da giocare ora per posizionarsi in testa a questo cambiamento, anziché sprecare tutto in un declino che sarebbe pagato caro per secoli.


Invece di buttare miliardi di euro in una vacua “azione parallela” alla Musil, quale sarebbe questo nucleare in salsa transalpina, molti progetti di nuove imprese energetiche potrebbero essere invece inseriti in un programma di investimenti industriali di tipo nuovo: un programma tutto incentrato sulle infinite applicazioni che producono e risparmiano energia con sistemi innovativi e puliti, realizzando appieno le tecnologie esistenti con acquisizioni e collaborazioni nazionali e internazionali. Ciò farebbe bene alla ricerca, la grande negletta del nostro paese, assieme all’istruzione tutta. E farebbe bene a quei settori che davvero innovano e hanno un qualche futuro.

Mentre il nucleare ora presentato è un trasferimento di denaro alla ricerca già fatta in Francia, le tecnologie energetiche alternative hanno alcune caratteristiche dinamiche in comune:


  • innovano il processo produttivo e il prodotto;

  • hanno un grande potenziale di attrazione di ricerca e fra i ricercatori danno vita a network creativi;

  • si legano fra di loro con un sistema di generazione distribuita dell’energia, che significa meno centrali-monstre da presidiare con i soldati e più capacità diffusa di raggiungere la sicurezza energetica.

Senza il grande equivoco nucleare, i “Grandi progetti” nel settore energetico possono integrarsi e radicarsi con i tanti bellissimi “piccoli progetti”.


Qualche anno fa l’allora Segretario statunitense all’Energia, Spencer Abraham, poteva permettersi di definire con una certa ironia le fonti rinnovabili come «the undiscovered energy sources». Ma poi perfino lui ha investito, e tanto, anche in queste fonti. Obama punta su di esse per evitare che il suo paese precipiti nella grande depressione.

Dove queste sfide sono state affrontate con più tempestività e lungimiranza, come in Germania e in una parte stessa degli Stati Uniti, ciò ha permesso di assumere una leadership mondiale di settore. Il vento e il sole sono cambiati anche qui, la prossima energia non è certo “undiscovered”.

Anche qui è il momento di incoraggiare innovatori con solide basi scientifiche a cui chiedere coraggio imprenditoriale e senso dell’occasione storica.


Purtroppo la classe dirigente è quella che è.

21 marzo 2008

Un sacco di latinorum governativo

di Pino Cabras



Richard Daughty, alias Mogambo Guru

Sono tempi di grande crisi economica e finanziaria, un materiale in grado d’impastarsi con le guerre. Ci vogliono più che mai memorie in grado di confrontarsi con altre crisi per cercare di capire dove si va a parare. Queste memorie le troviamo ben poco sulle pagine economiche dei nostri giornali seri. Sono molto più utili le osservazioni scherzose di Richard Daughty, general partner della Smith Consultant Group, il quale firma una divertente newsletter con il nome di «Mogambo Guru», alla quale anche negli ambienti della finanza che conta si presta una certa attenzione.
Lì sanno che Mogambo Guru è un economista di razza: ha ben presenti gli sviluppi e i salti della storia economica. Ci fa scoprire alcuni retroscena delle ultime vicende monetarie. Presto ne vedremo le conseguenze. Ecco cosa ravvisa Mogambo Guru nel suo articolo intitolato A Bunch of Government Gobbledy-Gook, che vi traduco:


Il Credito totale della Federal Reserve era giù di 4,1 miliardi di dollari, la settimana scorsa. Questa è la materia magica da cui si crea il credito bancario, che diventa denaro quando qualcuno lo prende in prestito, e - capiti quel che capiti - io sto per risultarne spaventato e/o offeso. Così sono rimasto sorpreso che non sia stato creato molto nuovo denaro, specialmente da quando tutto quello che sento è che c’è una qualche grande “crisi di liquidità” visto che nessuno ha il becco di un quattrino, e poi sento di quanto ciascuno abbia bisogno di così tanto denaro che la Fed adesso sta lanciando il salvagente alle banche d’investimento perché non hanno più il becco d’un quattrino, e di come uno degli stupidi figlioletti debba andare dal dentista mentre non vedo il becco d’un quattrino tranne i soldi di cui avrò bisogno per giocare a golf questa settimana, e io ne necessito.
La ragione per cui sono sorpreso è che stanno creando un sacco di soldi, visto che l’ultima stima che ha fatto John Williams sull’offerta di moneta M3 sul sito shadowstats.com è che la biasimevole Federal Reserve stia creando ed espandendo l’offerta di denaro a un tasso del 16,9% all’anno e oltre, il che era “il più alto tasso di crescita mensile mai visto delle serie M3 (il calcolo della Federal Reserve dell’aggregato monetario ampio va indietro con le date sino a gennaio 1959)”.
Quel che rende tutto ciò così sorprendente è che “il record precedente della crescita mensile su base annuale dell’aggregato M3 era del 16,4% nel giugno 1971, e l’inflazione derivante da un’eccessiva creazione di moneta a quel tempo era uno dei fattori cruciali che facevano pressione sui verdoni, spingendo il presidente Richard Nixon fino alla chiusura della finestra d’oro e all’imposizione di controlli su salari e prezzi nell’agosto di quell’anno”.
Non ci sorprende quindi che dica che “l’attuale incremento nella crescita dell’offerta dell’aggregato ampio della moneta abbia parimenti minacciose implicazioni per l’inflazione monetaria e le pressioni sul dollaro nel corso dei prossimi 9-12 mesi, ben dentro il 2009”.
E questa inflazione attesa è già qui, dal momento che l’inflazione annualizzata "SGS Alternate Consumer Inflation" (inflazione alternativa del consumatore, NdT) a febbraio era dell’11,6%, e l’inflazione annualizzata per i precedenti tre mesi era l’altrettanto orrendo 11,7% (novembre), 11,7% (dicembre) e 11,8% (gennaio).
Naturalmente, avendo tutti questi dati, la metodologia classica e molti sapientoni, ossia l’opposto di The Mogambo, che non ha nulla di quanto sopra, non è che un gioco da ragazzi per lui darci il Prodotto Interno Lordo (la somma di tutti i beni e servizi prodotti in un anno) tanto che trova che “una volta rimossi molti degli espedienti metodologici degli ultimi decenni” la più recente valutazione è “un declino pressappoco del 2,3% anziché un ‘aumento ufficiale, ogni anno più lento, del 2,5%.” Urca! Uno schifosissimo aumento è in realtà una terribile contrazione economica!
E per quelli che mi scrivono con richieste (“Crepa!”) di non approfittarne, sono lieto di riferire che Mr Williams risponde gentilmente alle richieste che vengono dai sottoscrittori, e sta ora introducendo il Tasso di Disoccupazione Alternativo SGS, che suona come un sacco di latinorum governativo, quel che è per davvero, e prende la misura della disoccupazione usata dal Dipartimento del Lavoro nota come U6, la quale dice che era all’8,9% a febbraio, e la “aggiusta” incorporandovi “un calcolo dei milioni di lavoratori scoraggiati che furono definiti separatamente durante l’amministrazione Clinton: quelli che sono rimasti ‘scoraggiati’ per più di un anno”
A questo punto cominciavo a essere un po’ stufo dei numeri che da un orecchio mi entravano e dall’altro mi uscivano, e come al solito il mio cervello si avviluppa al diluvio di ricordi vaghi di fatti e figure, tanto che sto cominciando ad imbestialirmi poiché il mio Prezioso Tempo Mogambo (PTM) è stato sprecato a farmi raccontare tutte queste faccende metodologiche quando potevo starmene fuori, proprio ora, a mangiare un paio di tacos e magari sfogliare i temi del mese di un giornale di donne nude e birichine pronunciando commenti indecenti ancorché elogiativi.
Ma tutto questo è stato dimenticato all’istante quando egli ha detto che il risultato di questo lavoro è che la stima del tasso alternativo di disoccupazione SGS è un tremendo 12,8% per febbraio! Di colpo, non ho più fame. Disoccupazione al 12,8%! A spanne è la metà del tasso che si misurava al culmine della Grande Depressione!
Fortunatamente, ho ancora qualcosa da leggere che mi porterà la mente da un altra parte. Ahhh! E anche un taco avrebbe davvero un gran sapore, adesso!

(Copyright 2008: The Daily Reckoning)